En la banda sonora de ‘Django desencadenado’, el director bascula entre la música negra actual y el rescate de joyas de los spaghetti-western italianos. 

Django_Unchained_Future_Beats

Una de las características que mejor definen a Quentin Tarantino es su condición de devorador de cultura pop, muy presente en su forma de rodar, en sus guiones y también en sus bandas sonoras. Hasta ahora, los discos de sus películas solían consistir en fragmentos de diálogos de los personajes y oscuras -pero adictivas- canciones de los 60 y 70: ¿quién no quedó prendado de la ardiente versión de Santa Esmeralda de Don’t Let Me Be Misunderstood (Kill Bill)? ¿O del Misirlou de Dick Dale en Pulp Fiction, o el I Gotcha de Joe Tex (Reservoir Dogs)? Además, Tarantino de vez en cuando ha rapiñado temas de otros filmes, casi siempre de esas mismas décadas y con preferencia para los compositores italianos, especialmente el maestro Ennio Morricone.

En Django desencadenado se mantienen esas constantes, con mayor predominio de las italianadas -dicho sea con admiración- ya que se trata de una actualización de los spaghetti western: hay cuatro composiciones de Morricone, tres de Luis Bacalov (incluida la pieza titular de la almeriense Django, de 1966) y alguna maravilla de otros autores como Riziero Ortolani (increíble la intensidad de su I giorni dell’ira) o Franco Micalizzi y su tema principal para Le llamaban Trinidad (sí, la de Terence Hill y Bud Spencer docenas de veces emitida en la televisión española, de 1970), interpretada por los Cantori Moderni de Alessandro Alessandroni.

Pero la gran novedad de esta banda sonora es que Tarantino ha prescindido casi al completo de canciones pop del pasado, exceptuando la emocionante I Got a Name, del cantautor Jim Croce, y la más reciente Too Old to Die Young (2010), de Brother Dege, un revivalista (sureño y blanco) del blues primitivo. Esta vez, ha encargado música a artistas contemporáneos del mundo del hip-hop y el R&B. Puede que sea porque esta película, que se estrena en España el próximo 25 de enero, trata un tema aún de actualidad como es el racismo en EE UU.

Ya conocerán el argumento: un esclavo fugitivo (Jamie Foxx) busca liberar a su esposa, así como vengarse de su amo blanco. Igual que en Malditos bastardos (2009), Tarantino hace historia-ficción, como en aquellas series de cómic llamadas “What if”. En el siglo XIX hubo Espartacos negros, igual que en la II Guerra Mundial los nazis sufrieron atentados a manos de las diferentes resistencias nacionales (que incluían a judíos en sus filas). Pero el director busca satisfacer nuestros más bajos instintos justicieros, permitiéndonos regodearnos en el cruel sufrimiento -por una vez- de los malos y el triunfo de los débiles y oprimidos… aunque sepamos que fueron casos aislados en un océano de barbarie.

Entre los tres temas de encargo está 100 Black Coffins, de Rick Ross, figura en ascenso en el hip-hop estadounidense, y Who Did That to You?, una composición del cómplice de Adele, Paul Epworth, en la que canta el siempre sedoso John Legend. Pero si una destaca por encima de todas es Freedom, de Anthony Hamilton y Elayna Boynton, un medio tiempo soul no muy lejano al estilo de -precisamente- Adele. Unchained (The Payback/Untouchable) es harina de otro costal: un poderoso injerto de James Brown y Tupac Shakur que brilla en todo su esplendor blaxplotaition.

Como siempre pasa con las BSO de Quentin Tarantino, la de Django desencadenado resulta entretenidísima, a la par que reveladora: las piezas de Morricone, Bacalov y el resto de italianos podrían formar parte perfectamente de un recopilatorio con lo mejor de los scores de los spaghetti-western.

Darío Manrique

Varios artistas

BSO Django Unchained

Republic/Universal

http://unchainedmovie.com/

 

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