Tame Impala supera la promesa de su primer álbum con el intenso ‘Lonerism’.

Tame_Impala_Future_Beats

¡Hurra por la marihuana que se cultiva en Oceanía! Porque puede que gracias a ella tengamos en la actualidad grupos retropsicodélicos tan maravillosos como Opossom o Tame Impala. Es el caso, al menos, de Kevin Parker, líder de Impala Manso, declarado fumeta y autor de dos discos brillantes como el sol.

El segundo y más reciente se titula Lonerism, palabra inventada que se puede traducir por “solitarismo”, muy acertada si se piensa que gran parte del disco lo ha compuesto y grabado él solo en su estudio casero de Perth, una de las ciudades más aisladas de Australia, uno de los países más aislados del mundo.

Igual que ocurre con el neozelandés Kody Nielson, de Opossom, el Santo Grial de Parker debe de ser el Revolver de los Beatles, con sus ritmos rotos de batería
al estilo Tomorrow Never Knows, voces filtradas, órganos voladores, efectos de cinta pasando al revés, etc… Y paisajes sónicos hiperluminosos y panorámicos, siempre grandes, sin un momento de descanso. Dice Parker en una entrevista que esta vez no quería “reprimirse, quería llevar lo que hago al extremo, no dejar que una melodía flote alrededor de la canción, sino que te pegue en la cara como un rayo láser”. Es una buena comparación, la del rayo láser -potente, atractivo y algo irreal- aplicable a temas como Mind Mischief o Keep On Lying, con su bonita guitarra, omnipresente Farfisa y el añadido de risas y conversaciones de fondo.

Que las canciones suenen llenas de luz no quiere decir que sean ligeras y/o optimistas en su contenido: hay mucho de soledad en algunas de ellas, como en Why Won’t They Talk to Me, o de paranoia, como en Be Above It, que parece hablar de cierto miedo escénico. Existe una excepción en Lonerism: Elephant, primer single, un tema mucho más directo y contundente que Parker describe como “blues progresivo épico” y se acerca a Black Sabbath. Es un oportuno cambio de ritmo para un disco intenso, un paseo sin apenas pausa por la psique(delia) de Kevin Parker, geniecillo de dormitorio que revive los colores más saturados del pop de los 60.

Darío Manrique

www.tameimpala.com/

Vídeo Elephant

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