Ruspo: Un viaje por un Brasil desconocido

Esses patifes, el debut de Ruspo, es un diario sonoro de sus viajes por el interior del país como periodista comprometido.

 

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Ruy Sposati es un periodista brasileño que ha editado su primer trabajo discográfico bajo el nombre artístico de Ruspo, un disco de delicioso pop lo-fi tropical, parecido -de lejos- al Beck más íntimo, con gran imaginación a la hora de imaginar instrumentación y arreglos. Hasta ahí, todo más o menos normal. Pero el quid de Esses patifes no está sólo en el resultado final (la música), sino en el proceso por el que Ruspo ha llegado hasta él.

Resulta que Sposati es un periodista especializado en temas indigenistas, concretamente en los conflictos que viven los pueblos originarios de Brasil ante el avance del progreso y la civilización (presas, talas de bosques, latifundistas despiadados, etc), lo que le ha valido varias amenazas de muerte, algo pore desgracia demasiado habitual en esas tierras cuando los intereses en juego son tan grandes. En los últimos tres años, en sus viajes por el Brasil que no saldrá en las postales del Mundial de fútbol, ha grabado Esses patifes armado únicamente con su ordenador portátil, en habitaciones de hotel, aldeas y esquinas. No es un álbum político o de protesta, aunque es obvio que las vivencias laborales/vitales de Sposati se han colado en las canciones. Así, Tekoha usa la palabra guaraní para designar la tierra en la que viven; Chatuba de agroboy parece reflejar los abusos de los terratenientes; y en Altamira, grabó a un niño araweté cantando para introducir una canción con ritmo de bossa y una letra basada en los testimonios de los trabajadores en huelga que construían una presa en el estado de Alagoas, uno de los más pobres de país. En Anastácio, entre cuerdas, una guitarra vintage y flauta, consigue uno de los temas más melancólicamente espectrales del disco, contando la historia de un indígena que se niega a tener energía eléctrica.

La geografía está presente desde los títulos de las canciones: Belém, Belém, Brasilia é Luísa, Altamira, Hino do Macieira, etc… También, fuera de su país, en EUA, con el espejismo de la complicada emigración a EE UU.

La voz de Sposati, siempre en un falsete medio forzado, no es ortodoxamente bonita, pero dudo de que él mismo se describa como “cantante”. Lo importante es que le sirve para lo que necesita: dar cuenta de una especie de diario de viaje/reportaje cantado cuyas 14 páginas (o canciones) suenan repletas de personalidad y de información, tanto íntima como pública. Esses patifes se puede descargar, gratuita y legalmente, en la web del sello que lo edita.

 

Darío Manrique

Ruspo Esses patifes (Um Distante Maestro Discos)

 

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