Vieux-Farka-Toure Future Beats Gladys Palmera

De gira presentando su disco The Secret, Vieux Farka Touré nos habla de cómo hacer que la música tradicional suene moderna, de su relación con su difunto padre y la historia del proyecto The Touré-Raichel Collective.

Marushka: Está programado en la sala Bikini de Barcelona esta noche, ¿cómo se prepara para subir al escenario?

Vieux Farka Touré: Estoy tranquilo, sin nervios. Hay que ser natural para poder darle a la gente algo de originalidad.

M: El disco The Secret está producido por el guitarrista del trío Soul Live,Eric Krasno. ¿Por qué ha elegido este productor?

VFT: Hacía falta cambiar. Siempre he sido yo quién producía mis discos. Esta vez lo he invitado a co-producir este álbum. Es guitarrista como yo, y está bien tener otra persona para pensar como tocas. Así trae el cambio.

M: El disco se grabó entre Bamako y Nueva York, lo que le ha permitido tomar distancia con el sonido de Mali y hacer que el disco suene tan moderno como tradicional…

VFT: Es cierto. Empecé este disco igual que todos los demás, en mi casa, porque le da la parte original. Lo que sé hacer es unir lo tradicional con lo moderno. Soy un artista tradicional pero a veces hace falta modernizar. Igualmente quería enseñar que la música africana no tiene límites. Podemos mezclar la música africana con otros tipos de músicas. Es muy importante. La música tradicional puede sonar como la música moderna. Solo hace falta saber mezclarla.

M: Y las colaboraciones en este disco seguramente han aportado mucho en este sentido, con varias colaboraciones destacables…

VFT: Sí, no sólo está Eric Krasno pero también John Scoffield, Dave Matthews… músicos de jazz y de blues. Es lo que quería demostrar, que la música tradicional puede sonar como la música moderna.

M: Varios temas nos llevan a un estado casi de trance – el tema Ali y el tema grabado con tu padre Ali Farka Touré que lleva el mismo nombre que el álbum, The Secret -. ¿Sirve también para entrar en otras dimensiones?

VFT: Sin música, no hay vida. La música sirve para hacer todo. A pensar, a divertirse, a curar, sirve para todo. Esto es la música. Hay mucha gente que vive muy estresada. Pero la música está por todas partes y nos trae tranquilidad. Hasta cuando vas al mar, el ir y venir de las olas es también música. Y está claro que la música te puede llevar a otra dimensión. Depende a donde quiere ir cada persona.

M: El tema The Secret es el último tema grabado por tu padre, el gran Ali Farka Touré. ¿Qué sientes cuando lo tocas en público?

VFT: Es agradecido saber que tu padre ha dejado algo de mucho valor. Pero duele saber que ya no está aquí contigo. En mi caso no es así porque mi padre sigue conmigo, y me da mucho placer que haya grabado este tema conmigo. Sigue siempre conmigo, es lo más importante. Si olvidamos esto, no está bien.

M: ¿Cómo se honra a los muertos en la tradición de Malí?

VFT: Hay que rezar y hacer sacrificios. Es todo lo que piden y es todo lo que podemos hacer. Hay gente que cree que cuando se muere, todo se acabó. La realidad es que sólo acaba de empezar porque van a otra dimensión. Y no pienses que no te ven. Creo que el alma del ser humano sigue con vida.

M: ¿Piensas que a tu padre le gusta este disco?

VFT: Creo que sí.

M: Malí está muy de moda en este momento con productores y músicos occidentales viajando allí para colaborar con los músicos malienses. ¿Porqué?

VFT: Creo que Malí es un país muy rico. En Malí hay muchos tipos de música. Todos los dialectos tienen su estilo de música. Esto quiere decir que varía según el artista. Si escuchas diez músicos malienses, ninguno de los diez suena como los demás. Es la riqueza de la cultura de este país.

M: Es significativo que Amadou & Mariam, compatriotas de Malí, están programados en un circuito de festivales y salas más de rock y pop que de músicas del mundo. También estás programado en la sala Bikini, una sala reconocida por su programación puntera pop y rock. ¿Quizás la visión de la música africana está cambiando?

VFT: Creo que es normal que esto cambie. Si el mundo cambia, hay que cambiar con el mundo. En mi caso, que sea un sonido pop o rock, siempre busco la fuente en la tradición. Sé que hay muchos artistas que dejan al lado la tradición y hacen otra cosa. Amadou & Mariam son los grandes de la música de Malí y se pueden permitir hacer lo que quieren. Ellos han hecho de todo. Pero cada uno tiene su visión también de lo que hace. Yo seguiré siendo un músico tradicional, y moderno a la vez.

M: Estás trabajando en otro proyecto, el Touré-Raichel Collective, y el disco que se acaba de publicar, The Tel Aviv Session, figura en la lista de nuestros Future Beats 25. Cuéntanos la historia de este proyecto…

VFT: Solemos decir que la vida nos reserva muchas sorpresas. No podemos programarlo todo. Hay cosas que llegan no se sabe cómo. Yo no conocía aIdan Raichel, pero él me conocía. Nos conocimos en un aeropuerto. Se presentó e intercambiamos emails y me dijo que tenía ganas de tocar conmigo, que le gustaba mucho mi música. Un poco más tarde, me llamó y preguntó dónde estaba, porque quería venir a tocar conmigo. Tenía un concierto programado en España y efectivamente vino en España a tocar y luego regresó a Tel Aviv. Pasó un cierto tiempo de intercambio de emails y un día mi manager me llamó para decirme que Idan quería que fuera a tocar en el Opera House de Tel Aviv. Fui con mi grupo y hemos tocado. No me gusta salir a las discotecas o bares después de un concierto, no es mi estilo. Suelo volver al hotel y descansar. Pero como nos íbamos el día siguiente por la mañana y queríamos pasar lo máximo de tiempo juntos para intercambiar, lo invité a subir al hotel para charlar y tocar juntos. Me encanta intercambiar con otros artistas, para saber cuál es su cultura. Soy curioso y busco encuentros musicales. Al final nos fuimos a su estudio para divertirnos. Yo le enseñaba cosas tradicionales de Malí y él me enseñaba cosas de Israel. Cuando terminamos me dijo: ¿sabes cuantos temas hemos tocado? Doce. En menos de dos horas. Después nos pusimos a escuchar y me dijo que podía ser un muy buen álbum. Ocho meses más tarde, me envió una mezcla diciendo que realmente podía ser un disco. Yo seguía con mi gira, pero un año más tarde me hizo llegar un contrato para la publicación del disco. Fue cuando me dí cuenta que hablaba en serio. Entonces le pedí enviarme algunos de los temas que necesitaban unos retoques; hice dos temas en Malí que reenvié a Idan. Acabamos de terminar la gira en los Estados Unidos y en Canadá y estaremos de gira en Europa este otoño. Es para decir que la vida nos reserva mucho más de lo que esperamos. Nunca pensé hacer un disco con Idan y él tampoco. Pero cuando llega, llega. Este disco es una historia de corazón, no de máquinas. Entonces es algo muy especial.

M: ¿Cómo se traduce este álbum tan improvisado en el escenario?

VFT: Cuando se montó la gira en los Estados Unidos me dijeron que tenía que ir una semana antes para ensayar. Les dije que no habíamos ensayado para hacer el disco, hemos improvisado. Así será también en los conciertos. Es lo que le da su originalidad al disco y también al concierto. Todas las salas de la gira han estado llenas. Y todo el mundo sale con los dientes fuera, sonriendo.

Marushka

 

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