Zemelewa de Zieti - Future Beats

Desde el blues de Mali hasta la rumba congoleña pasando por el afrobeat de Nigeria, la música africana suena donde sea, de Bamako a París, de Conakry a Londres, Madrid o Berlín, o sea en todas partes del mundo. Y en todo tipo de proyectos y encuentros musicales. Nada sorprendente, es cierto. África es la cuna de la humanidad y sus ritmos dan el beat a una gran parte de las culturas del planeta. Y aunque sean producciones de alto perfil defendidas por grandes discográficas o aventuras independientes y caseras, la esencia africana se mantiene siempre intacta.

Es el caso de Zieti, un proyecto nacido hace más de una década. No sólo es un proyecto independiente nacido de una pasión compartida por la música en toda su gloriosa diversidad, es un proyecto que ha sobrevivido todas las adversidades imaginables, desde la falta de recursos hasta la guerra civil. Y acaba de celebrar la publicación de su primer álbum, Zemelewa. Toda una hazaña para este grupo que se formó a finales de los años noventa en Abijan, en Costa de Marfil. La historia cuenta que dos americanos, ambos expatriados para acompañar a sus esposas y sus trabajos, ambos músicos y por casualidad vecinos, empezaron a tocar con tres músicos instalados en una chabola de la playa cerca del aeropuerto. Pasaron dos años tocando juntos, a veces en sus casas, a veces en un estudio improvisado y a veces en público en conciertos montados con suficiente entusiasmo para compensar la falta de recursos técnicos. En 1999 los americanos dejaron un proyecto de disco con la intención de volver el año siguiente y terminar lo que empezaron. Pero un golpe militar y la agitación en el país como consecuencia, interrumpieron sus planes.

A pesar de perder la grabación original y casi perder a uno de los miembros originales en los movimientos de refugiados, 2012 es finalmente el año de la publicación de un disco que se ha grabado en cuatro estudios entre Costa de Marfil y Estados Unidos, con hasta 15 músicos diversos. Un proceso insólito que da fruto a un debut álbum sólido y original que suena en Radio Gladys Palmera como uno de los Future Beats 25. Un disco con un espíritu que recuerda la experimentación cosmopolita del afropop de los 70 con arreglos originales incorporando el sonido funky del órgano Hammond (Bah Bohi), el acordeón (Zemelewa), y harmónica, metales y flauta (Zion Do); todo llevado por las voces armoniosas de los cantantesTiende Laurent y Yeoue Narcisse, y con canciones que tratan temas modernos como las luchas políticas y el SIDA. Una obra profundamente africana e universal, prueba del poder de resistencia de sus autores y sin duda la primera de muchas más.

Marushka

 

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